• Anomalías venosas del desarrollo (Angiomas venosos)

    Las anomalías venosas del desarrollo (AVD), también conocidas como angiomas venosos, son variantes anatómicas congénitas en el trayecto del drenaje venoso en una zona determinada del cerebro. Son la malformación vascular cerebral más frecuente (Zimmer A. et al 2007).

    Consisten en una red fina de vénulas (sombrilla invertida) a nivel de la sustancia blanca que confluyen a una gran vena central, la cual drena hacia un seno dural o a una vena ependimaria profunda. Se localiza con mayor frecuencia en la vecindad del cuerno anterior de los ventrículos laterales.

    Generalmente las AVD cursan de forma asintomática y se detectan incidentalmente. Sin embargo en caso de presentar sintomatología se puede observar cefalea, mareos y ataxia (Fenzi F et al 2008). Existen casos aislados de complicaciones secundarias a AVD, como infarto, isquemia venosa, hemorragia y trombosis (Pereira VM, et al 2008). 

    Las AVD se asocian a otras malformaciones arteriovenosas cerebrales en un 15-30%, predominando la relación con los angiomas cavernosos (Perrini P, et al 2006). En el caso de sospechar que la causa de una hemorragia cerebral sea una AVD, se recomienda descartar la existencia de un angioma cavernoso o alguna otra MAV cerebral.

    Los métodos de imagen seccional utilizados para el diagnóstico de una AVD son el TC con contraste y la RM sin o con contraste, sin embargo esta última en la secuencia de T1 con contraste es el estudio ideal debido a su capacidad para demostrar el realce de las pequeñas vénulas y su vena de drenaje. Además de ser capaz de evidenciar zonas de hemorragia en la secuencia de T2*. La angiografía convencional demuestra la apariencia clásica de cabeza de medusa o sombrilla invertida con drenaje a la vena colectora en la fase venosa.

    368 Figura 3a jpg.jpg

    Figura 3a. Resonacia magnetica con contraste. T1 sagital muestra la confluencia de vasos en el parénquima cerebral del lóbulo frontal, con la apariencia típica de cabeza de medusa.

    369 Figura 3g jpg.jpg

    Figura 3b. Angiografía digital en proyección lateral. Fase venosa mostrando un angioma venoso del lóbulo parietal con drenaje superficial hacia el seno sagital y la típica apariencia de cabeza de medusa.

     

    BIBLIOGRAFÍA:

    • Fenzi F, Rizzuto N. (2008). Ataxia and migraine-like headache in a girl with a cerebellar developmental venous anomaly. J Neurol Sci. 273(1-2):127-9.

    • Pereira VM, Geibprasert S, Krings T, et al. (2008). Patho-mechanisms of symptomatic developmental venous anomalies. Stroke. 39(12):3201–3215.

    • Perrini P, Lanzino G. (2006). The association of venous developmental anomalies and cavernous malformations: pathophysiological, diagnostic, and surgical considerations. Neurosurg Focus. 21(1).

    • Zimmer A, Hagen T, Ahlhelm F, Viera J, Reith W, Schulte-Altedorneburg G. (2007). Developmental venous anomaly (DVA). Radiologe. 47(10):868, 870-4.